24/02/2026
Iñaki Ellakuria -El Mundo-
Gregorio Morán (Oviedo, 1947) falleció en Barcelona tras una operación urgente por aneurisma. Detestaba los obituarios complacientes y criticaba la tendencia a santificar a los fallecidos. De carácter indómito y mirada crítica, dejó una obra polémica y combativa por la que sufrió censura, ostracismo y cancelación social. Sus análisis sobre el franquismo, la Transición, el PCE, el felipismo y el nacionalismo catalán son clave para entender la España contemporánea.
Militancia comunista y ruptura
Militó en el PCE desde joven, se trasladó a Madrid y se exilió en París en 1968. Nunca se sintió cómodo dentro de la disciplina del partido. La ruptura definitiva llegó con «Miseria y grandeza del Partido Comunista de España» (1986), libro que le valió ser acusado de traidor por la dirección encabezada por Carrillo.
Cronista de la Transición y crítico del poder nacionalista
En 1979 publicó «Adolfo Suárez: historia de una ambición», éxito editorial que abordó una figura casi intocable. Tras dirigir «La Gaceta del Norte», analizó el entramado de poder del PNV y el nacionalismo catalán. Fue de los primeros en denunciar públicamente la corrupción del clan Pujol y el entramado mafioso-nacionalista articulado en Cataluña consolidándose como una de las voces más críticas frente al poder hegemónico.
Obras fundamentales
Entre sus libros destacan «El precio de la Transición* (1991), «El maestro en el erial» (1998) y «El cura y los mandarines» (2014), donde diseccionó las redes culturales y políticas de la democracia española con estilo incisivo y alejado del consenso complaciente.
Censura y últimos años
En 2017 abandonó La Vanguardia tras la prohibición de un artículo crítico con los medios. Asumió el aislamiento con ironía y siguió escribiendo desde su ático del Guinardó, leyendo prensa en papel cada mañana y preparando un último libro con el que pretendía sacudir nuevamente el silencio biempensante.
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